Redefinir la Economía Venezolana

“La hacienda nacional no es de quien os gobierna. Todos los depositarios de vuestros intereses deben demostraros el uso que han hecho de ello”

Simón Bolívar, 1814

Redefinir la economía pasa por reinventar completamente la visión actual de gobierno y convertirla en eficiente, responsable, competitiva y descentralizada, fomentando la creatividad y la innovación, transformar la visión a un estado comprometido y solidario, un gobierno dado al pueblo sin las privaciones de la burocracia.

Deben ser expulsados y enjuiciados

Los líderes gubernamentales aún gozan de privilegios que los altos directorios y presidentes de grandes empresas no. Los gerentes si no se adaptan a los retos y exigencias actuales son expulsados inmediatamente. American Express, General Motors y Kodak manejan presupuestos mayores que el de la República Bolivariana de Venezuela y sus representantes cuando han dejado de cumplir con sus responsabilidades o no han sabido sortear los desafíos que se han presentado han sido despedidos.

¿Si en el sector privado se cumple, porque en el sector público no? Es tiempo que los encargados del gobierno se preocupen por mejorar la eficiencia, la productividad y la calidad, que hagan una gestión basada en resultados, de lo contrario deben estas personas ser expulsadas y enjuiciadas.

Un Estado grande y perezoso

El Estado no genera riqueza y simplemente redistribuye, principalmente entre sus propios miembros, la que ha tomado de otros.

Como un inmenso animal lento y con poco cerebro lo describe José Luis Cordeiro en su libro “la segunda muerte de Bolívar y el renacer de Venezuela”. Un estado que solo compensa su tamaño con la cantidad de personas que mantiene o bocas que alimenta. Debo destacar que el aporte del sector público al PIB de la nación representa cifras insignificantes en comparación al año 1999 cuando comenzó su gestión, cuestión que no explica lo de haber triplicado la nomina estatal a más de 2,8 millones de personas para el año 2018. 

Nos encontramos entonces con personas que no producen prácticamente nada, pero que definitivamente entorpecen el desarrollo de una economía de mercado. En ese sentido, es menester la racionalización del estado, tomando en consideración que bajo esa estructura monstruosa se está entorpeciendo el desarrollo, desviando recursos productivos que necesita la iniciativa privada, en pago de actividades improductivas propias del estado populista que hoy en día desgobierna al país.  Se requiere un estado ágil y eficiente, no grande y perezoso. 

El estado expropia a sus ciudadanos

“La clave es que los recursos naturales sean propiedad directa de los ciudadanos y no del Estado, de forma que los ciudadanos puedan prosperar y que el Estado viva entonces de la riqueza de su población” 

En este caso no hablaré de la expropiación de Empresas privadas que desde hace rato es práctica habitual del actual Estado. En este caso me referiré a la tentativa perenne del mismo de la explotación petrolera y otros recursos naturales, que mientras más grande se ha hecho la renta a través del tiempo, más ha sido la tentativa de sostener el monstruo estatal por esa vía. Adueñándose y expropiando tierras petroleras en vez de sostener esa estructura burocrática a través de los impuestos directos de los ciudadanos, tan perversa situación ha hecho que el estado  sea independiente de su gente y de los problemas que nos aquejan.

Australia, Canadá, EUA y Nueva Zelandia han sido naciones que dependieron de sus enormes recursos naturales, en manos de sus propios ciudadanos, para comenzar el proceso de desarrollo. Otro caso es Alaska quien tiene un Estado que incentiva el desarrollo de la gente y vive de la riqueza de sus ciudadanos, quienes son los verdaderos dueños de su petróleo, desde 1968 creó un fondo petrolero  en el que cada año un porcentaje de las utilidades que genera es distribuido entre sus habitantes. Bajo el esquema del fondo, cada residente de Alaska recibe directamente parte de los ingresos petroleros que le corresponden. La renta petrolera es así mejor y más eficientemente distribuida entre todos. Alaska tiene un Estado donde la riqueza petrolera va directamente a la población que luego paga impuestos al Estado.  Noruega y los Emiratos Árabes también cuentan con este fondo.  

En Venezuela los recursos no fluyen directamente a la población sin antes pasar por el peaje gubernamental, el pueblo solo recibe algunas goteras de esos recursos:

Redefinir la economía

Se ha hecho evidente el fracaso del Estado en su intención de convertirse en el principal empresario, empleador, inversionista, productor, consumidor, distribuidor, comprador, controlador y regulador, cuestión que ha llevado a la mayoría de los venezolanos a la pobreza.

Después de las exorbitantes pérdidas dinerarias por el manejo ineficiente del estado en actividades propias del sector privado, aún no se ha comprendido que el gobierno debe volver a su actividad natural u original.

En ese sentido me refiero a la obligación del gobierno de cumplir su rol económico fundamental, es decir, mantener la estabilidad económica e incentivar la competencia y flexibilidad de los mercados, asegurar el equilibrio y estabilidad de variables como la inflación, tasas de cambio e interés; incentivar el funcionamiento de la libre competencia y las leyes de la oferta y la demanda, siendo todo eso el rol único que debería cumplir el actual del gobierno.

Los recursos del Estados deben ser utilizados en educación, salud, seguridad e infraestructura básica, no en bancos, casinos, hoteles, plantas de aluminio y siderúrgicas. De hecho, hasta en los servicios básicos como educación, salud y seguridad es necesario inyectar competencia a través de la participación del sector privado. La prestación de servicios públicos tiene como objetivo satisfacer a los ciudadanos, si el sector privado lo hace mejor que el público, entonces el sector privado debe encargarse de tales funciones, nuevos hospitales, escuelas, servicios de seguridad, son ejemplos de iniciativa privada para mejorar los servicios, siendo esta la única forma de mejorar los servicios y ofrecer más opciones a la población. En nuestro país el gobierno ha fracasado incluso en la administración de las actividades más básicas, como el agua y la electricidad.  

Por último y no menos importante se debe fomentar la transparencia, dentro de las esferas del gobierno se manejan cuantiosas cantidades de dinero que llegan a manos de personas que no saben cómo controlarlo, dinero que muchas veces es utilizado como diría Uslar Pietri “Sin plan ni concierto”, quizás algunos se olvidan que esos fondos públicos no deben ser secreto para los electores, y que finalmente deben rendir cuentas.

Para concluir

Redefinir la economía es hacer entender al gobierno que su rol populista y demagógico ha fracasado, que el crecimiento económico de Arabia Saudita y Noruega por ejemplo está basado en la racionalidad y el lugar que ocupa el aparato productivo privado como eje fundamental de su desarrollo, en el que a la par generan calidad de servicios y bienestar para su población. Es necesario que comprendan que un estado más grande no necesariamente es mas ágil, al contrario es más costoso perezoso y fofo, es imprescindible que acepten de una vez por todas que el rol de empresario les quedó grande, deben asimilar que ya  no nos creemos el cuento que el petróleo “es de todos los venezolanos” y que por todo el mal que han hecho deben ser expulsados y enjuiciados.


ProEconomía es un medio digital independiente que se mantiene activo gracias a las donaciones sus colaboradores y lectores.

El proceso tarda unos 30 segundos. Y hace toda la diferencia.