Lo que es realmente un Inversor Inteligente

Fotografía: Archivo

“El mercado es un péndulo que oscila constantemente entre un optimismo insostenible (que hace que las acciones sean demasiado caras) y un pesimismo injustificado (que hace que sean demasiado baratas). El inversor inteligente es un realista que vende a optimistas y compra a pesimistas” Benjamin Graham.

¿Quién fue Benjamin Graham y por qué es tan importante en el mundo de la inversión?

Conocido como el padre del “Value Investing”, fue un reconocido inversionista y gestor de fondos del siglo pasado, graduado de la Universidad de Columbia en 1914. Su carrera laboral comienza en Wall Street, donde, en definitiva, estuvo gran parte de su vida. A pesar de su larga carrera en la Graham & Newman Partnership, a Graham posiblemente se le conozca más por otros puntos, tales como: (1) ser el autor de dos libros considerados como las biblias de la inversión, (2) ser un gran profesor y (3) ser el mentor de Warren Buffett.

Tras unos años de experiencia, en 1928 decide comenzar a dar clases en la Escuela de Negocios Columbia Business School, donde impartió su filosofía de inversión, inspirando a inversores de éxito hoy día como Warren Buffett, quien se convirtió en uno de sus principales discípulos junto a Irving Kahn y Walter J. Schloss.

Graham, tras haber obtenido unas pérdidas considerables en el mercado durante la Gran Depresión de los años 30, dió paso a lo que fueron sus aportes más importantes a la industria de la inversión: el libro “Security Analysis” en 1934 y “El Inversor Inteligente” publicado en 1949, que es catalogado por Buffett como “el mejor libro sobre inversión que se haya escrito”.

Optimismo insostenible vs pesimismo injustificado

La frase con la que arranca el artículo posiblemente sea de las más icónicas dichas por Ben Graham y, además, posiblemente sea la analogía más importante alguna vez dicha en los mercados financieros. Benjamin Graham define al mercado como un péndulo, instrumento que presenta movimientos de un lado a otro sin parar, y que se asemeja al comportamiento del mercado de valores cuyos movimientos se encuentran asociados al estado de ánimo en el que se encuentren los participantes del mercado. En este punto, Graham hace la introducción de su parábola más famosa: el “Señor Mercado”, quien, en el papel, es el encargado de decirle al inversor cuánto vale su participación en la compañía diariamente.

Cuando éste se encuentra en medio de un optimismo insostenible, querrá comprar su participación a un precio muy elevado y sin duda usted estará encantado de vender a ese precio, caso contrario, cuando el mercado tiene un pesimismo injustificado los precios de las acciones tienden a bajar considerablemente su precio y usted estará encantado de comprar a precios de ganga

Tomando esto en consideración, para Graham, el verdadero inversor inteligente es quien tiene una idea sensata sobre el valor de su cartera, pues dedicó tiempo y esfuerzo a estudiar los estados financieros de la compañía y logró determinar su verdadero valor intrínseco, por lo que muchas veces puede hacer caso omiso a los estados de ánimo del “Señor Mercado” y no vender por vender o simplemente comprar por comprar, todo dependerá de lo que le indique su propia capacidad de juicio y preferencias.

Cierto es que, Graham propone que “Los movimientos del mercado son importantes en un sentido práctico, porque alternativamente, crean niveles de precio reducido a los que resulta inteligente comprar o niveles de precios elevado a los que indudablemente debería abstenerse de comprar y probablemente haría bien en vender” pero esto es algo que cientos de analistas de Wall Street también tienen en mente, así que lo más saludable para un inversor con una cartera de acciones sólidas, es estar en la capacidad de dejar que los precios fluctúen, sin preocuparse por las enormes caídas o subidas de precio considerables.

Una de los puntos más importantes que el inversor debe tomar en cuenta -como ilustra Jason Zweig, columnista de “The Wall Street Journal” y comentarista de “El Inversor Inteligente”, es que debe seguir su propio juego, sus propias reglas, para no convertirse en un esclavo del “Señor Mercado”. Tanto Zweig como Graham nos obligan a tener en cuenta que no es posible controlar los movimientos que tendrán las acciones en el futuro, sin embargo, lo que usted si puede controlar es su propia estrategia, sus riesgos, su horizonte de inversión.

Inversión sensata en tres palabras

Quizás uno de los puntos que más profundiza Graham en todo el libro es “no pagar un precio excesivo por las acciones en el momento de llevar a cabo las adquisiciones” y con esto hace referencia al Margen de Seguridad. Sin duda, este término, es el que más define al inversor inteligente, pues se basa principalmente en la diferencia que existe entre el precio de mercado de la acción y su valor intrínseco.

Este último, el valor intrínseco, se refiere al valor real de la compañía, que muchas veces puede estar por encima o por debajo del precio al que cotizan las acciones de la empresa en el mercado. De hecho, la diferenciación es importante tenerla clara al momento de invertir. El precio de las acciones es básicamente lo que pagamos por ella, mientras que su valor es el beneficio que podemos obtener con esa acción. Así, como comenta Warren Buffett “el precio es lo que pagas, el valor es lo que recibes”.

Por lo tanto, la estrategia de inversión del inversor inteligente debe estar enfocada en el margen de seguridad, que si bien lo único que se garantiza con él es que existan más probabilidades de beneficio que de pérdida, no quiere decir que la pérdida sea imposible, pues como comentaba unos párrafos atrás, el “Señor Mercado” actúa dependiendo de su estado de ánimo y es algo que no podemos controlar, por lo que tenemos que actuar en función de algo que podamos demostrar con cifras, con argumentos y experiencias reales.

Como complemento: La diversificación

Aunque en todo el libro no haya un capítulo dedicado exclusivamente a la diversificación, Graham desde el principio habla, en términos generales, que un inversor no debería tener menos de un 25% en obligaciones (bonos) y un 75% en acciones (que, aunque esto ha generado números debates, la proporción del portafolio del inversor siempre deberá estar adaptada a sus necesidades). Lo que sí se puede afirmar es que, diversificando tus inversiones podrás reducir el riesgo.

Graham también hace mención en numerosos capítulos sobre los fondos de inversión que, si bien en su época no los recomendaba porque los costes de entrada eran muy altos, hoy en día eso ha cambiado y se consideran como una gran solución para los inversores conservadores, quienes prefieren sencillez y no les gusta pensar en el dinero. Aunque también es considerada como una excelente opción para los inversores activos o emprendedores, pues el objetivo principal es buscar diversidad.
Al final, lo que un inversor inteligente realmente debe enfocarse es en conseguir la adquisición a un precio atractivo- de un número suficiente de acciones de empresas u obligaciones de buena calidad cuyos beneficios en conjunto le permitan obtener una rentabilidad adecuada largo plazo.

Ser un Inversor Inteligente

Un inversor se convertirá en uno verdaderamente inteligente cuando tenga una ventaja competitiva sobre el resto de los inversores, y esto puede comenzar a trabajarlo a través de la lectura. Este libro, debería ser obligatorio para quienes desean aclarar su panorama de inversión, pues muestra cómo funciona el mercado con anécdotas que, si bien son bastantes antiguas, permiten poner en contexto como pensaba alguien como Benjamin Graham, y aunque la historia muy difícilmente se repite, como diría Mark Twain: “seguramente rimará”.

Las ideas de Graham con respecto a la inversión a largo plazo, no solo pueden ayudar a los inversores a obtener beneficios en el futuro en el mercado de valores, sino también dejan una gran enseñanza sobre cómo trabajar en la disciplina, en fijarse en la reducción de riesgos y, lo más importante, entender que realizar un análisis exhaustivo de la empresa antes de tomar una decisión de inversión, es un requisito fundamental para ser un inversor inteligente.

Puedes descargar El Inversor Inteligente en el siguiente link: bit.ly/2ZugOWq


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Contador Público egresada de la UDO Oriente. Actualmente Analista de Tesorería en Masvalor SCV. Aprendiz del Mundo Financiero.