Lecciones de las experiencias de dolarización en Panamá, Ecuador y Salvador aplicables al caso venezolano

Una de las principales fuentes de desestabilización económica de diversas economías es el uso de políticas fiscales expansivas, es por ello que, algunos países han optado entre muchos tipos de políticas correctivas, aplicar una política de dolarización, ya sea según una modalidad limitada y extraoficial u oficial, con la finalidad de eliminar la emisión de dinero inorgánico por parte de los Bancos Centrales, y detener la inflación desde sus orígenes, ya que al adoptar la dolarización oficial de la economía la inflación debería converger a la del país cuya moneda adopta, es decir, en este caso a la de Estados Unidos (Quesada, 1999).

Varios países latinoamericanos ante las distorsiones que presentan su economía han optado por la dolarización de manera oficial, como Panamá en el año 1904, Ecuador en el año 2000, y El Salvador en el año 2001, siendo estos países casos de comparación en la presente investigación debido a situaciones similares al caso Venezolano. Estos países vivieron una crisis inflacionaria, elevados índices de tipo de cambio como del riesgo país y financiamiento de gasto público, por medio de la emisión de papel moneda, elevando los niveles de moneda en circulación, generando mayores distorsiones en sus economías. Además, los niveles de producción nacional, como las exportaciones disminuyeron, y debido a que era más económico importar los bienes necesarios que producirlos, los niveles de importación aumentaron. Esto sentó las bases en cada país para la aplicación del proceso de política de dolarización en sus economías.

Es a partir del análisis de las experiencias de la política de dolarización en Panamá, Ecuador y El Salvador, y de los efectos que podría generar la política de dolarización en el sistema económico venezolano, es que se demuestra la importancia del análisis del entorno macroeconómico y en especial, el tema de la política cambiaría del país y sus efectos en la economía, ya que está evidenciado la importancia económica de tener una moneda estable y fuerte, donde las personas pueden planificarse a corto, mediano y largo plazo, sin los estragos de una devaluación constante e inestable que elimina todo tipo de esfuerzo ahorrativo, fundamental para la evolución económica de un país, ya que representa en el tiempo acumulación de capitales, para desarrollar emprendimiento y proyectos futuros. Y además, que en Venezuela actualmente las personas buscan refugio en el uso del dólar como medio de intercambio, es decir, ya usa el dólar como resguardo de valor y como medio de pago en muchas transacciones sumergidas (en el mercado no oficial), ya que la ley de ilícitos cambiarios no permite transacciones en moneda extranjera dentro del territorio nacional, en otras palabras, ya existe una dolarización informal o extraoficial.

En resumen, el dolarizar o no la economía venezolana viene por decisión de todos los sectores económicos y sociales del país, además la última decisión la tiene el Estado, y cabe la pregunta si está dispuesto a dolarizar la economía, debido al planteamiento ideológico actual, pero si no se efectúa dicha medida económica, Venezuela seguirá en la senda de la inflación elevada, pérdida sucesiva del poder adquisitivo, y manejo discrecional de la moneda cada vez mayor, debido a que estas distorsiones económicas cada vez serán mayores y se incurrirá en un incremento del financiamiento del déficit público por emisión de moneda inorgánica, generando mayores distorsiones económicas, continuando así en el mismo ciclo vicioso en el que ha estado sumergida durante varios años.

Ahora bien, si se dolariza, se podrá comenzar a ahorrar, fundamental en materia económica, ya que el consumo de los hogares es el motor de la economía, los niveles de inversión se incrementaran, habrá mayor seguridad financiera en el país y el gasto público se financiaría por endeudamiento externo y no por emisión de dinero inorgánico. Siendo el principal beneficiario la población venezolana, ya que al efectuarse la medida, aunque nominalmente disminuya los sueldos y salarios, en términos reales, tendrá más valor y más fuerza, aumentando los niveles de ahorro y poder adquisitivo. Cabe acotar que, las distorsiones en la economía venezolana no se solucionaran sólo por el hecho de dolarizar, esta acción viene acompañado de medidas económicas que generen mayores niveles de crecimiento, empleo y estabilidad de la economía, empezando por el saneamiento fiscal y por seguridad jurídica a las empresas privadas nacionales y extranjeras.


Resumen de Trabajo Especial de Grado elaborado por Maria Michelle Gomes.