La cooperación: Cómo hemos llegado hasta aquí

Fotografía: Gabrielle Lurie / Reuters

Cuando Adam Smith desarrollo el concepto de la división del trabajo, se dio cuenta de como aumentar la capacidad productiva y como las naciones aumentaban su riqueza gracias a este concepto. Sabemos que esto ha sido de gran descubrimiento y que ha permitido aumentos en las productividades en empresas y países. Está cooperación dentro de la empresa y los incentivos dentro de la misma son fundamentales a la hora de hacer más productiva y mantener climas de buen ambiente.

Por otro lado, son muchos los ejemplos que nos permiten comprobar que los individuos no somos realmente egoístas, como lo es la división del trabajo (trabajo en grupos). Los incentivos en las sociedades juegan un papel mucho más importante de lo que se cree y en parte esto es algo que ha ido desarrollando la sociología de la empresa y la economía del comportamiento que, ya acumula seis Premios Nobel, sin duda, una rama de la economía que se ha hecho viral y está de moda.

Como comenta Ricardo Hausmann en su artículo, los humanos somos los seres más cooperadores de la tierra, todo lo que hemos creado, ha sido en base a la colectividad y los incentivos (desincentivos) bien alineados han sido clave en esto. Asimismo, Hausmann menciona en su artículo algunos de los experimentos más famosos y que se han venido haciendo estos últimos años, véase Bowles. Los incentivos son claves para revelar mejor las preferencias de los agentes, por ejemplo, no solo basta con que la única preferencia de un trabajador sea el salario, sino que las condiciones importan.

Recientemente, desarrolle una entrada de Wikipedia explicando el juego de los bienes públicos, que para resumirla se basa en conjunto de participantes, en donde dadas una dotación inicial de fichas, deben asignar esas fichas a determinados fondos, uno privado y uno público. La teoría económica “clásica” (teoría de juegos) diría que la predicción (equilibrio de Nash) de este juego es que nadie aportaría nada al fondo público.

Pero, es que, además, como se ha demostrado en varios experimentos que menciono en esa entrada, el papel de incentivos y desincentivos para cooperar son claves para aumentar las aportaciones al fondo público, que también hace que en el agregado de los fondos sea mayor y por lo tanto en la dotación individual de cada jugador sea mayor, por lo que aportar sería beneficioso para todos, por lo que es una de las formas de comprobar de que el beneficio individual, no necesariamente está alineado con el colectivo.

El juego es algo más complejo, los que quieren profundizar pueden verla en Wikipedia. Otro ejemplo de cooperación, puede ser la propia Wikipedia o Internet, que se crearon en base de la aportación colectiva de los individuos, cada uno agregando o aportando su grano de arena para crear grandes plataformas como las que tenemos hoy.

Por último, hay diferentes teorías sobre porque cooperamos los seres humanos, ya sea porque en ocasiones porque somos altruistas, porque cooperamos para estar mejor u otras razones, pero sin duda que los incentivos forman parten importante para contribuir y cooperar entre los diferentes agentes de la sociedad, que, en el caso del juego, se aumentan las contribuciones agregadas, pero en otros aspectos de la vida, nos ha permitido evolucionar y crecer ya sea en la creación de empresas, proyectos y las nuevas sociedades que hemos creado. El crecimiento exponencial que hemos logrado en estos últimos 100 años se explica en gran parte gracias a la cooperación y a la unión entre países, sociedades y ciudadanos.

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Estudiante de Economía, Universidad Autónoma de Madrid. Asesor independiente, especializado en la planificación estratégica y financiera.

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