Crowdfunding e innovación financiera

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El crecimiento acelerado que ha tenido el desarrollo tecnológico durante las últimas décadas ha marcado profundamente la sociedad y sus instituciones, las cuales se alimentan constantemente del fenómeno globalizador y las transferencias tecnológicas que proveen constantemente herramientas que se insertan en los procesos, reduciendo costos transaccionales, incrementando productividad y ampliando los horizontes en términos de eficiencia y adaptabilidad de mercado, en un ambiente de necesaria transdisciplinariedad que se abre camino entre paradigmas institucionales conservadores; es decir el elemento común entre el ser humano la sociedad y sus instituciones es EL CAMBIO y es en este sentido un tema concreto de interés económico.

El mercado financiero a nivel mundial es una de las instituciones más permeables  a todo tipo de cambio debido a su naturaleza ya que por ella se filtra las mayoría de las actividades humanas tanto individuales como institucionales, a ello su importancia, que trasciende al simple hecho de conectar eficientemente unidades deficitarias con unidades superavitarias, a coadyuvar en objetivos más complejos como la democratización financiera, innovación tecnológica, producción, crecimiento económico, entre otras variables que inciden en el desarrollo.

¿Qué pasa en Venezuela?   

En la actualidad en Venezuela la elevada propensión al consumo es un efecto de la baja propensión al ahorro y las condiciones macroeconómicas favorecen el consumo presente. Siendo el ahorro una porción de la renta que se reserva para el consumo futuro o para la inversión, los estímulos al ahorro están asociados a la capacidad de cumplir alguna de estas dos funciones en el futuro. Si las condiciones de la inversión no garantizan rendimientos futuros, y la inflación no garantiza posibilidades de consumo futuro, las personas optarán por consumir, porque eso representa su menor costo de oportunidad. 1985 fue el último año que Venezuela tuvo inflación de un dígito y es a partir de esta fecha que el Bolívar comienza a perder capacidad de reserva de valor, dejando como consecuencia que los ahorros en moneda nacional dejen de ser atractivos puesto que el rendimiento de la tasa pasiva se hace negativo en el tiempo. Es así como la inflación viene acompañada de otro efecto, que los técnicos financieros y económicos llaman tasas de interés reales negativas, que significa la pérdida de poder de compra de tus ahorros en el banco. La tasa de interés real negativa ocurre cuando la inflación supera la tasa pasiva, que es aquella que los bancos pagan a los ahorristas y la diferencia representa la pérdida en términos reales de los ahorros en las instituciones financieras.

Progresivamente en la búsqueda de tasas de rendimiento reales positivas los agentes económicos han recurrido a la sustitución de dinero por activos como garantía de reserva de valor, aumentando los niveles de consumo, puesto que las personas demandarán más bienes y servicios en el periodo de tiempo en que su dinero puede garantizar una mayor capacidad de compra. Para 2014 se estimaba que un 42,5% de los venezolanos compraban productos aún sin necesitarlo y está tendencia se ha mantenido creciente, por esta condición surge un problema estructural en la economía, haciendo de los niveles de producción nacional insuficientes ante una demanda insatisfecha, problema que puede ser corregido mediante estímulos al ahorro que coadyuven a generar por medio de la captación del mismo un ambiente macroeconómico más equilibrado en la relación entre los agentes económicos involucrados.

Sin embargo el entorno plantea el hecho de contar con una demanda potencialmente insatisfecha que trae consigo un ambiente propicio para el emprendimiento nacional, con oportunidades para el desarrollo de nuevas empresas y es un gran porcentaje de los venezolanos mayores de edad que están iniciando un nuevo negocio, es decir existe un porcentaje de la población susceptible a demandar recursos para poder adquirir bienes de capital, como maquinaria o infraestructura necesarios para poner en marcha su empresa, del cual sólo un pequeño grupo llega a la fase de operatividad.

Considerando así estos fenómenos de la economía venezolana, es posible decir que existe en Venezuela una porción población necesitada de recursos y otra dispuesta a comprar más de lo que necesita, demostrando que hay una condición de desequilibrio entre dos variables económicas como el  ahorro y la inversión, haciendo evidente desequilibrio en el flujo de fondo entre unidades deficitarias (emprendedores e inversionistas) y unidades superavitarias (ahorristas) que denota ineficiencia del mercado financiero nacional para cumplir con su función primordial que es crear una oferta financiera adaptada a la realidad económica y que permita mover eficientemente fondos entre unidades.

De los principales actores del sector financiero nacional, el flujo de fondos concentra mayor actividad de intermediación financiera en la banca, motivado por las iniciativas de democratización financieras emprendías por la administración gubernamental actual de incrementar la bancarización de la población por medio de la ampliación de programas de impacto social, aunque también estimulado por la reducción de cotos transaccionales en el uso de medios electrónicos e incluso ineficiencia en el cono monetario.

El mercado, representado en la Bolsa de Valores de Caracas (BVC) y la Bolsa Pública de Valores Bicentenario (BPVB) y su actividad es muy reducida y poco significativa respecto a su incidencia en las variables anteriormente mencionadas. La BVC registra 36 empresas con títulos inscritos, en su mayoría empresas de gran tamaño y con larga data de actividad económica en el país.

Actualmente existe poca apertura del mercado nacional y esto puede estar motivado por diversos estímulos como altos costos transaccionales, condiciones poco claras o de incertidumbre que no den confianza a nuevos actores, ineficiencia para garantizar rendimientos esperados e incluso desconocimiento, que hacen poco dinámico al mercado y reducido en volumen de capital.

¿CrowdFunding?

En la búsqueda de soluciones innovadoras han nacido nuevas estrategias financieras en el mercado extrabursátil y el financiamiento de masas o Crowdfunding que se abre paso entre el mercado arbitrado y la intermediación financiera,  como instrumento de financiación tiene como virtud un acceso ilimitado de fondos, acceso ilimitado a inversionistas así como una mínima o nula carga de costos burocráticos, aspecto que ha captado el interés general, aunado a la flexibilidad o democratización del financiamiento que le permite ser un instrumento de captación de fondos que además de los activos tradicionales cotizados en bolsa, como acciones, bonos y fondos mutuos, también posibilita invertir en activos que las instituciones financieras tradicionales no ofrecen, como sociedades en comandita, capital privado e inmobiliario, participaciones en la producción de eventos e incluso investigación científica, que mueve alrededor de 34 billones de dólares al año.

La implementación de este tipo de estrategias financieras abriría un camino para la búsqueda de posibles soluciones desde un enfoque a puntuales desequilibrios que existen en Venezuela, dando respuestas oportunas y efectivas como al financiamiento de la innovación, este aspecto estimularía de forma positiva la producción nacional generando instrumentos atractivos a inversionistas que permitan mover capitales y direccionarlos hacia el apoyo de sectores estratégicos

El uso del crowdfunding se extiende a nivel mundial en todos los continentes siendo la zona con mayor volumen Norte América con el 48% del volumen mundial de recaudación con 17.25 billones de dólares para el 2015. El continente con menor volumen de recaudación es África con el 1% y 24 millones de dólares de recaudación en portales de crowdfunding. El desarrollo inmobiliario y bienes raícen son los sectores de mayor crecimiento y volumen de crowdfunding a nivel mundial ostentando el 56% del volumen total de capitales recaudados para el 2015 y se prevé siga creciendo en años futuros pues reduce los mínimos y facilita el acceso tanto a inversores de poco capital, así como acciones de empresas de menor tamaño en un mercado piloto del sector financiero tradicional.

El cambio es la constante, la evaluación económica en base a realidades estáticas no permite una visión realista de ningún fenómeno en estudio y la adaptabilidad, así como la capacidad de dar respuesta a los cambios, debe ser el vector principal que permita un futuro para el desempeño humano y sus instituciones.


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