Desde la burbuja de los tulipanes hasta el bitcoin

Para hacer una burbuja, esencialmente necesitas agua, jabón líquido y glicerina. Las burbujas económicas, en cambio, se forman combinando especulación desenfrenada, entusiasmo y mucha confianza en el mercado, con temor de perderse una oportunidad de ganancia y en esos casos lo que inflas es el precio de un activo. Las burbujas económicas no son tan fáciles de detectar como las de jabón pero ambas, tarde o temprano, explotan.

La primera burbuja económica de la que se conoce tuvo lugar en Holanda, en el siglo XVII, cuando la fiebre por los tulipanes desató el precio de sus bulbos.  Si bien el tulipán es la flor nacional de Holanda, lo cierto es que fueron importados desde lo que hoy en día es Turquía, en la segunda mitad del siglo XVI. El precio de esta novedosa flor, de procedencia exótica, empezó a inflarse alrededor de 1620, cuando su color original empezó a variar sin motivo aparente, lo que aumentó su atractivo y, por consiguiente, su demanda. Durante la década de 1630, el precio de los tulipanes parecía no tener confines: la disminución de la mano de obra, producto de la peste bubónica de 1636 que sacudió Holanda, encareció el precio de sus bulbos. Se dice incluso que un bulbo llegó a costar lo mismo que una casa en el canal de Ámsterdam. Sin embargo, el precio se desplomó en febrero de 1637, cuando las flores se quedaron sin comprador y los agentes económicos, alarmados, empezaron a vender las que poseían.

A esta le siguió la burbuja de los mares del sur, que ocurrió a principios del siglo XVIII, en Gran Bretaña. En 1711 se fundó la compañía de los mares del sur, la cual obtuvo el monopolio del comercio británico con las colonias españolas de Sudamérica y las Indias Occidentales, a cambio de administrar las deudas de guerra contraídas por el imperio británico. Las acciones de la compañía pasaron de cotizarse a £128 en enero de 1720, a £1.000 aproximadamente, en junio del mismo año. No obstante, muchos inversionistas vieron sus fortunas desvanecerse rápidamente cuando el precio de las acciones cayó en picada, llegando a £124 en diciembre de ese año.

Seguramente has oído hablar de la crisis de las hipotecas subprime pero ¿sabías que en La Florida se formó una burbuja inmobiliaria en la década de 1920? Pues bien, después de la Primera Guerra Mundial, el clima semi tropical de Florida y su entonces próspera economía, atrajeron a muchos inversores de todo el país, quienes empezaron a adquirir sus terrenos y revenderlos a un precio mayor. Esta práctica se hizo un hábito y se dice que una parcela se llegaba a vender varias veces en un mismo año. El crédito fácil y la publicidad positiva que recibía el estado de Florida por parte de los medios, contribuyeron a la gestación de la burbuja. Sin embargo, el suministro de los materiales de construcción y el traslado de más inversores se vio afectado en 1925, cuando las compañías ferroviarias, a punto de colapsar, se limitaron a transportar alimentos. A esto le siguió el huracán de 1926, que devastó propiedades y paralizó proyectos urbanísticos. Así, la burbuja inmobiliaria se desinfló.

Quizás alguno de ustedes se recuerda de la burbuja puntocom. Para los que no: el uso del internet aumentó rápidamente en la segunda mitad de los 90; en 1994, por ejemplo, Jeff Bezos creó lo que hoy es Amazon y el año siguiente vendió su primer libro. En ese año (1995), Microsoft lanzó el sistema operativo Windows 1995 y la suite ofimática Microsoft Office 95. A finales de los 90, con la popularidad del comercio electrónico, muchas empresas puntocom salieron al mercado. El índice Nasdaq, compuesto por las empresas ligadas a internet, superó los 5.000 puntos en marzo de 2000 para luego caer en picada. Muchas empresas desaparecieron e inversores perdieron sus fortunas.

Por otro lado, el rápido y significativo aumento en el precio del Bitcoin abrió un interrogante sobre si la moneda digital es o no una burbuja. En 2009 su valor era casi nulo y no fue hasta principios del 2011 que llegó a la paridad con el dólar. La primera compra que se hizo con esta criptomoneda fueron 2 pizzas de Papa John’s, por un valor de $25 aproximadamente. Sin embargo, la segunda semana de este mes de diciembre el precio del bitcoin superó los $17.000 por unidad, para luego llegar a $20.000 el lunes 18 del presente mes. ¿Qué viene ahora?