Venezuela, la estrategia de ganar-ganar de Estados Unidos

La producción armamentista de Estados Unidos es una de las más importantes actividades de dicho país, por tal razón es que se posiciona como el mayor productor en este rubro a nivel mundial; para el 2017 obtuvo el mayor porcentaje en ventas por concepto de armas, siendo este el 57% según Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). Esto se debe a que Estados Unidos posee cuatro de las cinco empresas productoras de armas más importantes del mundo según BBC News, entre las que destacan Lockheed Martin con ventas en 2016 de US$47.248 millones, Boeing con ventas de US$29.500 millones, ella incluye división, defensa, espacio y seguridad, le sigue Rytheon, con ventas de US $24.069 millones y la Northrop Grumman Corporation cuyas ventas alcanzaron los US$24.508 millones.

Cabe destacar que esta es un área que genera consigo grandes impactos socio económicos que son importantes para el estudio y análisis de la producción del país en cuestión, por ejemplo, en concepto de trabajo, provee aproximadamente 236.000 puestos de trabajo, lo que supone un crecimiento del 58% entre 2008 y 2014, según revela el informe de National Shooting Sports Foundation de 2014.

Ahora bien, Estados Unidos se ha caracterizado por ser pragmático al momento de tomar decisiones, realizar inversiones y llevar a cabo sus estrategias, es por tal razón que se posiciona como potencia mundial. En base a ello, no cabe duda que aprovechará cualquier oportunidad donde pueda maximizar sus beneficios.

Estados Unidos en los últimos 30 años ha tenido participación en más de diez intervenciones militares, entonces ¿no resultan esas participaciones convenientes para el país número uno a nivel mundial en producción armamentista?

La economía como bien es sabido sufre cambios casi que a diario, y la manera en que las personas y países enteros logren dinamizarse con ella, lo determina la forma en la que se adapten a esta o bien en las oportunidades que visualicen en dichos cambios.

Caso Venezuela

Venezuela en los últimos cinco años ha sufrido una severa crisis social, política y económica, quizás la más cruel y fuerte de toda su historia como nación, la cual ha desencadenado grandes manifestaciones que ha dejado cientos de fallecidos. Han sido cinco años en los que en ocasiones se llegó a pensar que no existía salida alguna ante tal crisis, sin embargo, en el último mes se ha vislumbrado una posibilidad de lograr un cambio estructural en Venezuela.

Cabe destacar, que dentro de las posibilidades para lograr dicho cambio y quizás sea la que se lleve a cabo, está una intervención militar por parte de los Estados Unidos, en alianza de varios países, aunque quien prestará el principal apoyo militar, incluyendo armas, comunicaciones y estrategias, es la potencia mundial americana. Sin embargo, dicha intervención sería un tanto distinta a la que están acostumbrados a realizar esto se debe a motivos ideológicos, sociales, políticos y hasta económicos.

Más allá de lo que Venezuela pueda significar para la economía mundial, una intervención militar en la misma le puede generar a Estados Unidos un incremento o bien mantenimiento de su dinámica en cuanto a producción militar se refiere. Como se mencionó anteriormente esta es una industria que le genera al país grande ingresos, donde su consumo también se ve afectado por su causa, ya que genera una gran cantidad de empleo, y lo más importante, renovaría sus inversiones y por ende su producción.

Estados Unidos está en una situación ganar-ganar, esto debido a que por una parte está contribuyendo a una causa “noble” por Venezuela donde erradicaría cualquier foco de pseudosocialismo, el cual ha generado grandes estragos en el país y, recordando que Nada es gratis, esto pudiera significar algunas inversiones para el mismo dentro de Venezuela una vez superada la crisis; por otra parte, Estados Unidos saldría triunfador ya que como se mencionó anteriormente, utilizar gran parte de su logística militar en dicha intervención significaría una renovación de su producción.

Como bien es sabido, Venezuela está ubicada estratégicamente, a su vez es un país que posee grandes potencialidades además del petróleo, lo cual ha generado grandes expectativas en quienes conocen de ello, es por tal razón que ha sido tan difícil cambiar de actores políticos en los últimos años, puesto que existen grandes intereses, no sólo de quienes hacen vida dentro del país sino también de quienes se ubican en el exterior y, es por ello que una intervención al país no sólo le incumbiría a Estados Unidos y Venezuela, sino también a todos aquellos quienes tengan sus intereses puestos en la última.

Así pues, hablar de geopolítica se hace pertinente en este caso, recordando un poco que esta es una ciencia que se ocupa del estudio de la causalidad espacial de los sucesos políticos y de los próximos o futuros efectos de los mismos, a la vez que se centra en el análisis exhaustivo de situaciones políticas coyunturales que se efectúa al mismo tiempo con el estudio del panorama geográfico que está implicado, siendo el plano internacional el punto de partida más relevante, especialmente por las vicisitudes que imponen los conflictos bélicos alrededor del mundo y que al mes de febrero  del 2019 continúan siendo relevantes en algunas partes del mundo, ejemplo clave de ello es el de Venezuela en la actualidad que, a pesar de que hasta ahora no se ha incurrido en un enfrentamiento bélico propiamente dicho, puede desencadenarse en uno. Es por tal razón que actuar con estrategia y objetividad es la clave, donde la finalidad de una manera u otra es pretender un cambio.

Sin lugar a dudas, hay una gran tensión a nivel mundial, puesto que gran cantidad de intereses están siendo arrastrados tras toda esta situación. Sin embargo Venezuela será la clave ante las nuevas estrategias, y es que como ya se ha mencionado la ubicación estratégica de ésta, va a permitir trazar de alguna manera nuevos intercambios comerciales, donde los principales beneficiados son los que actualmente están en concordancia con Estados Unidos; está claro que no será fácil, pues existen grupos – como los que se encuentran en Oriente Medio y sus aliados- en contra de una intervención militar en Venezuela y es que ésta apostaría a cambios macroeconómicos.

El hecho de que una potencia como Estados Unidos lleve a cabo una intervención en Venezuela, lo sitúa en completa ventaja con respecto a sus contrarios, porque al lograr conseguir parte del control de la zona, económicamente hablando, podrá entonces beneficiarse de manera directa, consiguiendo la mayor cantidad de aliados para una posible globalización de mercados que, de alguna forma ya se está viviendo, sin embargo, Venezuela por sus años de atraso aún no pertenece a dichos mercados, a pesar de que se considera con gran potencial para poder ser parte de ello.


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