Petroyuan: la amenaza china a la hegemonía del dólar estadounidense

Petroyuan

El petroyuan es, como los economistas la han llamado, la estrategia del gobierno chino para globalizar el yuan a través del comercio internacional del petróleo.

Esta iniciativa se ejecutó el pasado 26 de marzo de 2018, cuando la Bolsa Internacional de Energía de Shanghái (INE) empezó a cotizar el valor del petróleo en yuanes (renminbi: literalmente «moneda del pueblo») y el gobierno chino compró petróleo mediante “contratos de futuro” en su moneda. Hasta entonces, los contratos de futuro habían sido negociados en dólares por las bolsas de Londres y Nueva York.

[Un contrato de futuro es un acuerdo de compra – venta a precio fijo durante un tiempo determinado. Los envíos siguen cotizándose al precio acordado a pesar que haya variaciones del mercado]

Hoy China es el mayor importador de petróleo del mundo. A medida que las importaciones de petróleo se hagan en yuanes, mayor será la desdolarización del mercado del petróleo y menor el efecto de las sanciones comerciales de Estados Unidos sobre el uso de su dinero.

¿Pero qué es exactamente el dinero?

Históricamente, el dinero ha sido una mercancía de cambio con un valor intrínseco. Básicamente, sirve para acumular valor.

Por lo general, el valor de las monedas lo determinaba su peso en el metal precioso en que estaban fundidas. Luego, con la aparición del sistema bancario y la libre convertibilidad, las monedas pasaron a valer la denominación de cierta cantidad de oro o plata que estaba depositada en los bancos. Estas entidades garantizaban que el portador podía retirar “el valor de los pagarés en todas las oficinas del banco”.

Más tarde, el uso del “papel moneda” o billetes, permitió un transporte más seguro, barato y expedito del dinero, lo que agilizó las transacciones bancarias y comerciales a escala global. En los principales bancos del mundo, tanto las monedas como los billetes eran respaldados por cierta cantidad de oro. Esta relación se conoce como “patrón oro”.

Hoy en día el dinero es poder; y ese poder no sólo depende de cuánto dinero se posee, sino también, de cuánto vale y de quiénes y cómo lo utilizan.

Nacimiento de las petrodivisas

Luego de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se posicionó como la principal potencia industrial del mundo. Las mercancías estadounidenses inundaron Europa y Asia, acompañadas de créditos en dólares para poder facilitar el comercio. Así, la hegemonía de esta moneda fue imponiéndose. Los bancos en todo el mundo comenzaron a usar el dólar estadounidense como moneda reserva oficial y de referencia para la compra de materias primas, entre ellas, la más importante, el petróleo.

En 1971 la balanza comercial de Estados Unidos estaba en déficit. Entonces la Reserva Federal decidió romper la estabilidad de conversión con respecto a las demás monedas del mundo y abandonó el patrón oro, convirtiendo al dólar en una moneda fiduciaria (sin valor intrínseco pero con un valor legal propio).

Ahora que el dólar se convirtió en “dinero fiduciario”, su valor pasó a estar estimado no únicamente en los depósitos de oro de la Reserva Federal, sino en la confianza y aceptación de la gente común para hacer transacciones.

Mientras más se utiliza una moneda fiduciaria en el comercio internacional, mayor demanda tiene. A mayor demanda, su valor se mantiene alto. Esto lo sabía muy bien el secretario del Tesoro de Estados Unidos.

Para generar mayor confianza en el dólar, a partir de 1974, Estados Unidos acordó con Arabia Saudita que todo su petróleo se vendería exclusivamente en dólares a cambio de garantizarle la seguridad a la monarquía, en un momento en el que los principales productores de petróleo estaban sufriendo crisis políticas. Poco a poco, el mismo compromiso fue asumido por los demás miembros de la OPEP. Nacía el petrodólar.

¿Por qué es tan importante para Estados Unidos el petrodólar?

Que el dólar sea la moneda más usada para el comercio internacional es uno de los factores más determinantes que contribuyen a la hegemonía global de Estados Unidos.

Actualmente, el petróleo es la mercancía más vendida en el mundo. Se estima que el comercio petrolero ronda los USD $ 14 millones de millones (billones) dólares. Esta cifra es similar al PBI chino en 2018, solo superada por el PBI estadounidense, cercano a los 19 billones. Casi 98% de todo el comercio mundial de petróleo se realiza en dólares estadounidenses.

Esto influye en el valor relativo del dólar, pues es sobrestimado en algunos países debido a la especulación y su altísima demanda en efectivo. Por ejemplo, actualmente el dinar kuwaití (KWD) se cotiza internacionalmente en un poco más de 3 veces el valor del dólar estadounidense. Sin embargo, en Venezuela es prácticamente imposible realizar o convertir pagos en dinares. En consecuencia, a pesar del mayor valor relativo del dinar, los venezolanos valoran más a dólares porque estos son más fáciles de intercambiar.

Otro aspecto relevante es que el gobierno estadounidense se financia a sí mismo, con base a la confianza internacional de su economía. De modo que la impresión de billetes sin respaldo no afecta tanto a la devaluación de su moneda, por lo cual los déficits presupuestarios pueden aumentar a través de gastos extraordinarios.

¿Y el petroyuan?

Una mayor demanda de contratos de futuro en yuanes, es una estrategia útil para el gobierno chino para administrar el riesgo y protegerse de la inflación de otras monedas.

Pero además, China anunció que los contratos de futuro estarán respaldados por oro. Es decir, en cualquier momento, los proveedores podrán retirar el oro de los bancos chinos. Sin lugar a dudas, esto es un gran incentivo para el uso del yuan y genera mayor confianza.

El uso del yuan es especialmente conveniente para el comercio petrolero con países como Irán, Rusia o Venezuela, sobre cuyas economías existen sanciones impuestas por Estados Unidos, restringiendo el uso del dólar.

Por supuesto, otras ventajas de poder comercializar con yuanes es que los proveedores internacionales tendrán reservas con las que pueden invertir directamente en China, comprar más bienes y servicios, títulos y bonos del gobierno y abrir el mercado del menudeo y del turismo a los extranjeros.

China tiene claro que el orden monetario mundial pudiese cambiar con tan sólo unas cuantas decisiones. Si el yuan comienza a ser aceptado por Arabia Saudita, país que le suministra casi el 13 % del petróleo que consume, entonces el dólar seguiría debilitándose. China asestaría un golpe muy importante en la guerra comercial con Estados Unidos y su relevancia geopolítica seguiría aumentando.

Ver:  Sistema Financiero Mundial: ¿Es seguro para la economía global?


ProEconomía es un medio digital independiente que se mantiene activo gracias a las donaciones sus colaboradores y lectores.

El proceso tarda unos 30 segundos. Y hace toda la diferencia.