“Modas laborales” en economía de contingencia

Fotografía: Schneyder Mendoza / EPA

El día a día del ciudadano Venezolano es la búsqueda incansable por rendir los bolívares ante una agresiva hiperinflación. Una compra diaria en la panadería es una lucha titánica para el que gana sueldo fijo, entonces las compras en la panadería ahora son cada 3 días, en algunos casos semanales o mensuales. Es abrumadoramente cruel lo que ocurre.

Son millones de venezolanos los que padecen esta situación, básicamente por la negativa del Poder Ejecutivo del País a tomar las medidas necesarias que podrían dejar en evidencia el fracaso del modelo ideológico que promueven.

Es así como el ciudadano literalmente se lanza a las calles para “resolver” el día a día que les permita un ingreso adicional que enfrente la crisis que ahora compromete hasta lo más básico, la alimentación diaria. Por esta razón hemos visto una deserción importante de puestos de trabajos formales en empresas de manufactura, comercio y servicio, Y la pregunta clave es: ¿qué están haciendo entonces?

Lo que yo he llamado “modas laborales” en economía de contingencia, son actividades claves que podrían representar para muchos una forma rápida de enfrentar la hiperinflación. A continuación describo lo que brevemente he observado en el mercado:

El comercio informal de artículos de segunda mano (“Los coroteros”): La pérdida de poder adquisitivo ha disminuido la compra de algunos artículos nuevos. Ropa, calzado, electrodomésticos, bisutería y otros enseres usados, ahora se exhiben en espacios alternativos donde los comerciantes informales allí presentes, por lo general, compran esa mercancía a bajo costo (casa por casa) y van de punto a punto tratando de entrar a estos mercados improvisados llamados popularmente “Coroteras” para vender allí esta mercancía. Pese a la crisis, hay muchas personas que invierten parte de su ingreso al poder seguir vistiendo de forma apropiada según sus expectativas, y el hecho de que sea ropa usada no parece ser un problema cuando se trata de rendir el dinero y poder comprar varias cosas.

Los trabajos “Freelance” por internet: Creo que al internet más lento de América Latina, nunca se la había dado un uso tan productivo como el que se le da ahora. Desde la aplicación de encuestas online, redacción de documentos, servicios de diseño y desarrollo web, asesorías online, minería de criptomonedas en sistemas cloud, y otro sin fin de actividades, les permite a muchas personas con una cuenta paypal por ejemplo, hacerse de algunos dólares a la semana que, al cambio especulativo en el país, resulta ser mucho más que varios salarios mínimos inclusive. El país tiene una ventaja en este aspecto, tanto la electricidad como el internet son técnicamente regalados.

El peligroso escenario de las pirámides financieras: ¿Te han ofrecido recientemente el negocio que cambiará tu vida? Pon algunos dólares y gana cientos en pocos días. Sí, han vuelto las pirámides financieras. Este es el hecho de que en muchos quieren pescar en rio revuelto. Esto además de ser ilegal es tremendamente peligroso, pues en el desespero por resolver, muchas personas comprometen el poco patrimonio familiar que tienen, cosa que puede dejarlos en una peor situación que la actual. No crean en cuentos de hadas, no se jueguen la vida en soluciones mágicas.

La asesoría inmobiliaria: Se corrió el rumor de que los asesores inmobiliarios ganan comisiones en dólares eso ha hecho migrar a cientos de personas, de manera desesperada, hacia ese campo. La mayoría son personas sin experiencia, formación o sentido de servicio en una profesión donde, además, debes tener toda la paciencia del mundo para poder lograr un cierre con éxito. La motivación son los dólares al parecer, pero resulta que aunque hay oferta de bienes inmuebles (muchos de ellos productos de la diáspora), la demanda ha disminuido considerablemente. Ahora, si hay más asesores inmobiliarios que potenciales compradores ¿Qué va a pasar con el mercado? Sí, se saturará y colapsará.

Los esquemas de ventas multinivel o “network marketing”: Están muy de moda las agencias de viaje multinivel, una red de ventas en la que mientras más personas incluyas en el negocio, más ganas por las ventas de estos. El objetivo es mantenerlos motivados bajo la ilusión de que son “emprendedores”, ganan en dólares y trabajan desde casa. Realizan pomposos congresos de captación y la burbuja es siempre una actitud positiva. Para muchos funciona, se desconectan de la crisis y solo escuchan a sus pares hablar de cosas positivas. Para mí, es una negación forzosa de la realidad, y la realidad tiene una particularidad, es como un bumerán, si no la enfrentas, por más que huyas de ella, tarde o temprano te golpeará. Aunque todos los puntos de vistas son válidos desde mi perspectiva. Sé que hay personas que defienden con fervor este tipo de actividad ya que les está generando importantes beneficios económicos, y eso por supuesto es válido ante la situación que vive el país.

Las “modas laborales” son tremendamente peligrosas cuando se trata sólo de dinero, y en crisis, el tema del dinero está a la orden del día. Cada escenario u “oportunidad” que quieran abordar, háganlo revisando minuciosamente de qué se trata, el que un conocido les afirme que a él o ella le fue bien, no significa necesariamente que ocurrirá lo mismo con ustedes. Hay crisis sí, pero es mejor mantenerse vivo y cuerdo, que terminar encerrado en una clínica mental con algunos dólares en el bolsillo.

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Economista. Magister en Gerencia de Proyectos de I+D. Doctor en Gerencia. Asesor para América Latina en Negocios y Gestión de Gobierno.