Entendiendo el análisis macroeconómico

La macroeconomía es el estudio del comportamiento de la economía en su conjunto. Esto es diferente de la microeconomía, que se concentra más en las personas y en cómo toman decisiones económicas. Mientras que la microeconomía analiza los factores individuales que afectan las decisiones individuales, la macroeconomía estudia los factores económicos generales.

A través de la macroeconomía se intenta estimar las condiciones económicas para ayudar a los consumidores, las empresas y los gobiernos a tomar mejores decisiones. El análisis macroeconómico se centra en general en tres factores: el producto nacional (medido por el producto interno bruto), el desempleo y la inflación, los cuales veremos a continuación.

Producto Interno Bruto (PIB)

El Producto Interno Bruto, es el concepto más importante de la macroeconomía, el cual se refiere a la cantidad total de bienes y servicios que produce un país.

Al referirse al PIB, los economistas tienden a utilizar el PIB real, que tiene en cuenta la inflación, en contraposición al PIB nominal, que solo refleja cambios en el precio. La cifra del PIB nominal es más alta si la inflación aumenta de un año a otro, por lo que no es necesariamente indicativo de niveles de producción más altos, solo de precios más altos.

El único problema del PIB es que los datos deben recopilarse después de que haya pasado un cierto período de tiempo, una cifra para calcular el PIB actual tendría que ser una estimación. Una vez que se recopila una serie de datos durante un período de tiempo, se pueden comparar y los economistas y encargados de las políticas económicas pueden comenzar a interpretar los ciclos económicos, que se componen entre recesiones económicas (depresiones) y expansiones (auges).

A partir de ahí, los economistas pueden empezar a mirar las razones por las que se ocurrieron los ciclos, que podrían ser la política gubernamental, el comportamiento del consumidor o fenómenos internacionales, entre otros. Asimismo, estas cifras también se pueden comparar entre economías, para así determinar qué países extranjeros son económicamente fuertes o débiles.

Tasa de desempleo

La tasa de desempleo les dice a los economistas cuántas personas del grupo de trabajo disponible (la fuerza laboral) no pueden encontrar trabajo.

Los economistas coinciden en que cuando la economía experimenta un crecimiento de un período a otro, lo que se indica en la tasa de crecimiento del PIB, los niveles de desempleo tienden a ser bajos. Esto se debe a que con el aumento de los niveles del PIB (real), indica que la producción es mayor y, por lo tanto, se necesitan más trabajadores para mantenerse al día con los mayores niveles de producción.

Tasa de inflación

El tercer factor principal que observan en los análisis macroeconómicos, es la tasa de inflación o la tasa a la que suben los precios. La inflación se mide principalmente de dos formas: a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y el deflactor del PIB.

El IPC da el precio actual de una canasta seleccionada de bienes y servicios que se actualiza periódicamente. El deflactor del PIB es la relación entre el PIB nominal y el PIB real.

Si el PIB nominal es más alto que el PIB real, podemos asumir que los precios de los bienes y servicios han estado subiendo. Tanto el deflactor del IPC como el del PIB tienden a moverse en la misma dirección y difieren en menos del 1%.

¿Cuál es el rol del gobierno?

Hay dos formas en que el gobierno puede influir en la política macroeconómica, y es a través de la política monetaria y la política fiscal, las cuales son herramientas para ayudar a estabilizar la economía de un país. A continuación, veremos cómo funciona cada política.

La política monetaria

Un ejemplo sencillo de política monetaria son las operaciones de mercado abierto del banco central. Cuando existe la necesidad de aumentar el efectivo en la economía, el banco central comprará bonos del gobierno (expansión monetaria). Estos valores permiten al banco central inyectar a la economía efectivo inmediato. A su vez, las tasas de interés (el costo de pedir dinero prestado) se reducen porque la demanda de los bonos aumentará su precio y hará que la tasa de interés baje.

En teoría, más personas y empresas comprarán e invertirán. La demanda de bienes y servicios aumentará y, como resultado, la producción aumentará. Para hacer frente al aumento de los niveles de producción, los niveles de desempleo deberían bajar y los salarios deberían subir.

Por otro lado, cuando el banco central necesita absorber el dinero excedente en la economía y reducir los niveles de inflación, venderá sus bonos. Esto resultará en tasas de interés más altas (menos préstamos, menos gastos e inversiones) y menos demanda, lo que en última instancia empujará hacia abajo el nivel de precios (inflación) y dará  como resultado una menor producción real.

La política fiscal

El gobierno también puede aumentar los impuestos o reducir el gasto público para llevar a cabo una contracción fiscal. Esto reduce la producción real porque menos gasto público significa menos ingresos disponibles para los consumidores. Y, dado que más salarios de los consumidores se destinarán a impuestos, la demanda también disminuirá.

Una expansión fiscal por parte del gobierno significaría que se reducen los impuestos o se aumenta el gasto público. De cualquier manera, el resultado será un crecimiento de la producción real porque el gobierno estimulará la demanda con un mayor gasto. Mientras tanto, un consumidor con más ingresos disponibles estará dispuesto a comprar más.

¿Cuál es el rol de la demanda e ingresos disponibles?

Lo que en última instancia determina la producción es la demanda. La demanda proviene de los consumidores, del gobierno y de las importaciones y exportaciones.

La demanda por sí sola no determinará cuánto se produce. Lo que los consumidores demandan no es necesariamente es lo que pueden permitirse comprar, por lo que para determinar la demanda, también se debe medir el ingreso disponible de un consumidor, el cual es la cantidad de dinero que queda para gastar y / o invertir después de pagar impuestos.

Para calcular el ingreso disponible, también se debe cuantificar el salario de un trabajador. El salario es una función de dos elementos principales: el salario mínimo por el que trabajarán los empleados y la cantidad que los empleadores están dispuestos a pagar para mantener al empleado. Dado que la oferta y la demanda van de la mano, los niveles salariales sufrirán en épocas de alto desempleo y prosperarán cuando los niveles de desempleo sean bajos.

Asimismo, la demanda determinará la oferta (niveles de producción) y se alcanzará un equilibrio, pero para fomentar la oferta y la demanda, se necesitara dinero, y ahí es donde entra el banco central con sus políticas monetarias y fiscales.

Al final, el análisis macroeconómico se centra principalmente en la producción nacional, el desempleo y la inflación. Aunque son los consumidores quienes en última instancia determinan la dirección de la economía, los gobiernos también influyen en ella a través de la política fiscal y monetaria.


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