El aprendiz del trader

Fotografía: Brendan McDermid / REUTERS

Empezar a hacer trading no es difícil si se tienen las ganas de aprender y la disciplina, con esto no quiero decir tampoco que sea fácil, se requieren de muchos años de práctica y perseverancia, aunque no todos inician sabiendo de qué se trata. Hace tiempo, un joven de 17 años, que ni siquiera había empezado a cursar la universidad, que no tenía ningún interés en el mundo de las finanzas, asistió a un curso de trading bursátil por consejo de sus padres, lo que no sabía era que ese curso lo impulsaría a especializarse en el mundo bursátil. Debido a que era menor de edad cuando quiso empezar a invertir, tuvo que abrir la cuenta a nombre de sus padres y pedirles prestado el dinero.

Comenzó a invertir nada más y nada menos que con opciones financieras de GLD en el año 2011, en un principio no le fue nada bien, y por primera vez experimentó lo que era invertir con una cuenta real. Como todo principiante no podía dormir, se le aceleraba el corazón viendo las variaciones del mercado, y dejó de lado los estudios en la escuela de economía, finalmente luego recupero el capital invertido, y decidió seguir estudiando y perfeccionando su trading pero con su propio dinero, y en un mercado que le permitía invertir cantidades menores por medio de un alto apalancamiento, el mercado forex.

Los que ya hemos recorrido el camino conocemos los diversos riesgos que implican los instrumentos financieros, y más cuando hablamos de instrumentos derivados, o del mismo mercado forex; en un principio es necesario practicar con diversos simuladores, y con cantidades cercanas a nuestra realidad. Si logramos tener buenas rentabilidades de manera constante en el simulador, sabremos que estamos listos para una cuenta real.

Lo que se debe tener en cuenta siempre antes de abrir una posición, es establecer una pérdida y una ganancia máxima acorde a la periodicidad en la que estamos invirtiendo. Aunque parezca una locura, es parte de la disciplina establecer estos parámetros para que no se haga contraproducente; muchas veces por la propia avaricia del inversionista, se terminan teniendo grandes pérdidas, pensando que el precio del instrumento seguirá aumentando, o en el sentido contrario, cegado por sus ansían de que el precio se recupere termina aceptando una realidad poco agradable.

Otro factor que siempre estará presente en el mercado es el riesgo. Muchos hemos escuchado el dicho “no pongas todos los huevos en una sola canasta”, no es solo un dicho, es una realidad. No podemos hacer que desaparezca, pero si podemos disminuirlo por medio de la diversificación. Es de vital importancia elegir los activos con mucha cautela. Mantener al margen los sentimientos es necesario. Al mercado no les importa si le gusta una acción o índice en específico, por esa razón es que se debe ser objetivo al momento de evaluar la posición que vayamos a realizar, recordemos que los rendimientos del pasado no garantizan que en el futuro sean así. Para evaluar las posiciones algunos usan el análisis fundamental, otros el análisis técnico. Opino que se deben usar los dos al momento de evaluar una o varias posiciones, sin embargo, es poco probable que usemos el fundamental si se está invirtiendo en un período muy corto.

Hacer trading no es cuestión de saber abrir una posición y cerrarla, tampoco de invertir copiando las inversiones de otro debido a que los perfiles de riesgo podrían ser distintos, y mucho menos es cuestión de azar. El que juega al azar no sabe lo que le espera. Un verdadero trader conoce los escenarios que se pueden presentar.

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Economista. Asesor de inversiones en Kapital Consultores. Profesor de la Universidad Católica Andrés Bello.

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